Nueva Economía y la Globalización
El fenómeno de la Globalización está intrínsecamente unido al de la Nueva Economía. La economía mundial cada vez se encuentra más inter-relacionada, los mercados se amplían y flexibilizan, la producción se deslocaliza y las grandes empresas enfrentan la creciente competencia mediante alianzas y fusiones.
La Nueva Economía alarga el ciclo económico expansionista gracias a la preponderancia que adquieren el conocimiento y la Innovación dentro del proceso productivo, estos se ven favorecidos por otras características como el proceso de desregulación económica y el desarrollo de nuevos mercados.
El término Nueva Economía fue acuñado por el economista Brian Arthur a finales de los años 90, para describir la evolución, en los Estados Unidos y otros países desarrollados, de una economía basada principalmente en la fabricación y la industria a una economía basada en el conocimiento , debido en parte a los nuevos progresos en tecnología y en parte a la globalización. En ese momento, algunos analistas entendieron que este cambio en la estructura económica había creado un estado de crecimiento constante y permanente , de desempleo bajo e inmune a los ciclos macroeconómicos de auge y depresión. Además, creyeron que el cambio puso en obsolescencia antiguas prácticas de negocios.
En los mercados financieros, el término se ha asociado al auge de las empresas punto-com. Esto incluyó la aparición del Nasdag como rival a la Bolsa de acciones de Nueva York (NYSE), una gran cantidad de lanzamientos de empresas a oferta pública (IPO por Initial Public Offering).
El aumento de valor de las acciones de las punto-com sobre empresas establecidas, y el uso frecuente de herramientas tales como las opciones sobre acciones (stock options). Las investigaciones de Marketing afirman que el crecimiento de la productividad fue estimulado por la fuerte inversión en tecnologías de la información.
La Gestión del Cambio
La Nueva Economía afecta en mayor o menor medida a todas las actividades y sectores económicos y a la forma de entender los negocios. La Nueva Economía permite a las empresas personalizar la relación con el cliente disminuyendo al tiempo precios y costes, es al tiempo una oportunidad de conseguir mayor productividad y bienestar económico y un peligro por cuanto la falta de comprensión y adaptación a las nuevas reglas dificultará la competitividad de aquellos que no sean capaces de gestionar el cambio.






